“¿Por qué siguen mirando al cielo?” – Domingo de la Ascención de Jesús


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En la lectura de los Hechos los discípulos reciben una pregunta: “¿Porque siguen mirando al cielo?”. Al parecer, cuando Jesús se va al cielo ellos quedan un poco a la espera de algo nuevo, no logran saber bien… sin embargo, antes de irse, Jesús hace dos comentarios importantes: una promesa y un encargo.

La promesa de Jesús, tanto en el Evangelio como en la primera lectura es la misma: Ya viene el Espíritu… ese que lo animo a él durante todo su ministerio. Ya viene el Espíritu, el que estuvo en la anunciación de Gabriel en la casa de María, el mismo que lo llevo al desierto donde fue tentado, el que lo hizo entender su misión aquel día en la sinagoga de Nazaret, el que lo llenó de gozo y lo hizo alabar al Padre porque se fijaba en los pobres…. el mismo Espíritu de Jesús es la promesa para sus discípulos.

Ahora bien, las otras palabras de Jesús, también en el Evangelio y en la primera lectura, es un pedido, un mandato a los discípulos: sean testigos. Un testigo es alguien que cuenta lo sucedido, es alguien que vive la experiencia de un algo o alguien y es capaz de contarlo a otro. Testigos fueron los discípulos, que lo vieron a Jesús con las mujeres, que estuvieron junto con él comiendo con los pecadores y gente de “mala fama”, que se asombraron cuando curaba enfermos y sanaba vidas marginadas… Los discípulos fueron testigos, y ahora les toca anunciar eso.

Entonces, con esta promesa y el pedido, la pregunta de “¿Por qué siguen mirando el cielo?” tiene más sentido… y se puede decir de muchas maneras, a cada uno…

¿Por qué sigues mirando al cielo…

…como si las soluciones fueran a venir caídas de ahí mismo, acaso no tienes el mismo Espíritu de Jesús, el que recibiste en tu bautismo?

…cuando puedes anunciar lo Dios ha hecho en tu vida, fortaleciendo la fe de otros en tu familia, en tu trabajo, en tus seres queridos?

…y no miras a los ojos de tus hermanos, de tus vecinos, de tu pareja, de tus hijos, de tu “casero”, de todas las personas que tienes al rededor?

Mirar al cielo, es mirar al Jesús que se va, es mirar el cielo y saber que no se puede alcanzar… en cambio, mirar alrededor, a la gente que te rodea, es mirar al Jesús que queda en los pobres, en aquellos que necesitan la ternura de los gestos… es mirar al Jesús que llama y es moverse al encuentro de otros y otras. Si miras al cielo hazlo para saber que compartes un techo con todos, sin diferencias.

Que el Padre nos conceda su Espíritu, para ver y “valorar la esperanza”… de aquello que está al rededor, de aquello que somos testigos y constructores en la historia de todos los días.

Sugerencia, puedes escuchar esta canción:

“Mira hacia tu alrededor” http://www.youtube.com/watch?v=Qd3Zu3hEiDo

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One response to this post.

  1. Posted by Veronica Cortes on 10 mayo, 2013 at 00:46

    que bueno que sigan dando luz a tantas almas que la necesitamos, gracias

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