Ojos que no ven, corazón que no siente.


aaaaaa

(Comentario al Evangelio del Domingo): Como el ciego de nacimiento, estamos en camino y que si queremos seguir progresando (como personas, como cristianos) tenemos que reconocer que, precisamente por estar en proceso, todavía no somos capaces de verlo todo, que hay todavía mucho que ignoramos y que aún tenemos que descubrir. Jesús nos invita a que nuestras certezas no se conviertan en prejuicios, en rigideces que nos paralizan, en obstáculos que nos impiden ver más, sino a hacer de ellas luminarias para el camino.  Reconocer nuestras cegueras sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre Dios nos ayuda a pedir la luz de la curación, a ampliar el horizonte de nuestra mirada para descubrirnos mejor a nosotros mismos, para reconocer sin prejuicios el bien allí donde se hace, para mirar a los demás con esperanza, pues de ellos, también en camino, vemos sólo una mínima parte, y para alcanzar su corazón deberíamos mirarlos con los ojos de Dios (que son los ojos del amor); en definitiva, para confesar a Jesús de manera renovada.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: