Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro.


2-1Comentario para el Evangelio del domingo.

Son muchos los que acusan a los evangelizadores de activismo y quizás no les falte razón. pero igual hay muchos supuestos evangelizadores muy ocupados en no hacer nada. ¡Claro que es necesario el reposo!, pero después de haber trabajado. Por eso hablamos de ser contemplativos en la acción. Veamos lo que hace Jesús.  “Vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma”. No sé si su servicio es de un 24 horas: “Vino de noche”, “Al mediodía”, “Hacia el atardecer”… son expresiones que usan los evangelistas, lo que está claro, es que Jesús se olvida de sí mismo y del cansancio de los suyos y sólo piensa en esa multitud que espera algo de él. Una multitud que camina, pero sin rumbo, sin una palabra orientadora, sin pastores que se pongan a su lado.
“Le dio lástima”: es sentir y sufrir con el otro, padecer-con. ¿Nos sentimos parte de ese pueblo? ¿No hemos descansado ya lo suficiente en nuestro casa, en nuestro pequeño círculo de amistades, o en nuestra comunidad parroquial, como para que miremos a quienes se están preguntando, si Dios los tiene olvidados?
Hay que hacer ante “los que andan como ovejas sin pastor”, que no sabemos por dónde empezar. Como siempre será necesario estar dentro, estar con Él, orar, descansar y crear comunidades en las que se celebre la vida y sirvan de referencia, interroguen, motiven a buscar respuestas, ofrezcan signos de esperanza y realidades de amor solidario.
Todos somos pastores de nuestros hermanos creyentes y no creyentes. Dice el papa Francisco: La Iglesia «en salida» es una Iglesia con las puertas abiertas. Salir hacia los demás para llegar a las periferias humanas no implica correr hacia el mundo sin rumbo y sin sentido. Muchas veces es más bien detener el paso, dejar de lado la ansiedad para mirar a los ojos y escuchar, o renunciar a las urgencias para acompañar al que se quedó al costado del camino. Salgamos, salgamos a ofrecer a todos la vida de Jesucristo. Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades… ”. (La alegría del Evangelio).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: